jueves, 8 de febrero de 2018

¿Qué cantidad de agua de lluvia traslada el río Iro a Chiclana?








Los tres estudios realizados hasta la fecha arrojan datos muy diferentes en torno al caudal que se generaría y llegaría al casco urbano en el caso de una gran avenida de agua


IRO XXI | CHICLANA

Parece que no debiera ser algo difícil de cuantificar y de conocer cual sería la gran avenida de agua que pudiera llegar al centro de la ciudad de Chiclana a través del cauce de su río. Lógicamente entenderemos que sería siempre en función de la cantidad de lluvia que cayera en su cuenca hidrográfica. Sin embargo, este dato de la posible gran avenida que se pudiera producir, parece necesitar de una gran dosis de fe para creérnosla y lo más enmarañado de su problema es que en cada estudio que se realiza para dar con su cantidad, su caudal, el resultado es sensiblemente diferente y ya van tres estudios, como les digo con resultados dispares.

No es una cuestión baladí, ya que al conocer con más que menos certeza la cantidad de agua que puede discurrir por el cauce urbano, toda la cantidad que exceda esa capacidad, será agua que creará inundabilidad en la población.

Ese inalcanzable, por difícil de calcular, caudal de la máxima avenida, ese número en metros por segundo se hace necesario, incluso legalmente, para definir y proyectar cualquier infraestructura sobre el río y de el dependerá la magnitud y presupuesto de la misma, es decir su viabilidad. Si además ese caudal, con sus estudios pertinentes, forma parte del documento, elevado a Ley tras su procedimiento administrativo, llamado Plan General de Ordenación Urbana de Chiclana, no solo fijan las actuaciones posibles en nuestro cauce sino que va definiendo las posibles zonas inundables y protegerlas de usos que dificultarían esa inundabilidad.

Se hace imprescindible, por todo ello, definir y consensuar, entre los profesionales en materia hidráulica no solo el caudal sino el sistema para llegar al mismo, con el máximo rigor y entendemos que con premura. Parece kafkiano que cada proyecto a realizar lleve consigo un caudal diferente, por lo que todo y tanto depende del “último” estudio realizado por el “último” consultor

Todos parecen coincidir en la dimensión de la cuenca del río Iro que es de 224 Kilómetros cuadrados y consideran una longitud de 30 kilómetros de río, así como la altitud de la cuenca llega a los 300 metros en el Cerro de Medina, pero a partir de ahí comienzan infinidad de interrogantes, con infinidad de respuestas que pueden ser muy diferentes.

El agua de lluvia que cae en toda la cuenca nunca lo hará de forma homogénea y el número de pluviómetros, distribuidos en ella, en los que se puedan medir la lluvia efectiva que cae y evaluar las frecuencias, es escaso o nulo, por lo que no puede resultar nada más que un cálculo estimativo, determinado graciosamente. Las pendientes de sus arroyos y la forma de concentración de las aguas. O la cubierta vegetal, que seguro que varía con la temporada de sembrados y la permeabilidad de los terrenos, también son términos que el rigor en su estimación influye con claridad en el resultado del caudal último.

No tenemos ningún caudalímetro (instrumento de medida para la medición del caudal de un fluido, se trata que conocida la sección del cauce, se pueda conocer la velocidad del mismo) ni en los arroyos principales ni siquiera en el tramo del río Iro que nos pueda determinar con seguridad el comportamiento de las aguas de lluvia desde su caída hasta su llegada a los lugares de conflicto, así que convenir el método y resultado de las estimaciones se hace imprescindible para hacer un buen trabajo.

De todas formas lo que parece objetivo, es que con la construcción de una presa contra-avenidas en el arroyo de la Cueva el agua que pudiera retardar su llegada sería del orden del 30 por ciento, por lo que la gran avenida se vería disminuida, sería proporcionalmente menor y podría ser absorbida por el cauce urbano con mayor facilidad. El resto del agua procedente del arroyo lo haría con mucho menor caudal y durante mucho más tiempo. 

Pensamos y deseamos que debiera de impulsarse la confección del proyecto definitivo de la Presa contra-avenidas sobre el arroyo de la Cueva y posibilitar su ejecución, y se obtuviera el “maldito caudal” de la máxima avenida fruto de la comparación de los estudios ya realizados con anterioridad y se contrastara también con los datos que pudieran transmitirse del estudio de los percances de inundaciones que constan a lo largo de los años en la historiografía de la ciudad. 

miércoles, 24 de enero de 2018

UNA “ESTACIÓN DE AUTOBUSES” JUNTO AL RÍO IRO (?)



Sorprende que se permita situar el intercambiado de autobuses en la margen del río en clara contradicción a lo propuesto en el PGOU


IRO XXI | CHICLANA

El Grupo Iro XXI surgió, hace ya dos largos años, como un grupo de reflexión en torno al río Iro. “Un río de oportunidades”, el texto con el que nos presentamos el 3 de octubre de 2015, proponía: “Es pues momento para plantear un punto de encuentro desde distintas ópticas, para buscar y encontrar vías de entendimiento de la ciudad y los ciudadanos del siglo XXI con el Iro...”. Desde entonces, este grupo viene trabajando para conseguir ese “punto de encuentro”, dedicándole tiempo, reflexión, discusión, divulgación y, también, por supuesto, interés y vigilancia a todo lo que afecte a nuestro río.

Cuando se ha hecho público en prensa el inicio de la tramitación para la licitación de la denominada “Obra de intercambiador metropolitano de autobuses en Chiclana de la Frontera”, promovida como órgano de contratación por la Agencia de Obras Públicas de la Junta de Andalucía (OAPJA), por un importe de 239.955,80 euros, con plazo de presentación de ofertas hasta el próximo día 15 de enero, ha despertado nuestro interés por conocer en qué consiste y cómo se va a implantar el equipamiento recogido en este proyecto. Una vez conocidos los detalles del mismo nos han dejado altamente preocupados. 

La aprobación definitiva del PGOU, mediante la Orden de 28 de noviembre de 2016 y la publicación de la Orden de 22 de diciembre de 2016 de la Norma Urbanística de la Revisión del PGOU (BOJA de 30 de diciembre de 2016), nos provocó cierta esperanza en cuanto a la posibilidad de recuperar de una vez por todas el río Iro para la población de Chiclana. Así entendimos como una “declaración de intenciones” las siguientes actuaciones incluidas en el PGOU:

1. Las tres actuaciones urbanísticas denominada “Actuaciones Aisladas", como la “2-AA-06 RÍO IRO”. Dirigida a la obtención de suelo y consiguiente urbanización de espacios públicos destinados la apertura de nuevos viarios o ensanche puntual de los existentes para mejorar la conectividad y permeabilidad de la trama urbana, así como la obtención de nuevos suelos para espacios libres y/o equipamientos. Con este fin, el propio planeamiento señala que “la obtención de terrenos para las actuaciones aisladas (AA) en Suelo Urbano Consolidado se realizará mediante la expropiación forzosa. También se podrán obtener mediante reserva de aprovechamiento, compra o permuta con los propietarios y cesión gratuita en virtud de convenio urbanístico. A efectos expropiatorios todas las Actuaciones Aisladas del Suelo Urbano Consolidado que impliquen obtención del suelo, se consideran de utilidad pública e interés social”. Esto significa que el PGOU prevé la liberación de todo tipo de edificación y construcción en las dos márgenes del río desde el Puente Chico hasta el puente Azul, excepto la estación de bombeo en calle Iro, intentando recuperar definitivamente el Iro para disfrute de la ciudad en este tramo urbano.


2. La declaración de Zona Verde –denominadas “D-EL-ZV”, prevista para “plazas, áreas estanciales e itinerarios peatonales, con alto grado de acondicionamiento o ajardinamiento y mobiliario urbano, y destinadas a resolver las necesidades más básicas de estancia y esparcimiento al aire libre de la población de los distintos sectores urbanos”– de las dos márgenes del río Iro entre el Puente Chico y el Puente Azul o VII Centenario.

En consecuencia, no terminamos de entender que después que el Ayuntamiento de Chiclana haya incluido estas actuaciones en el PGOU para liberar los espacios vinculados a las márgenes de Iro, en su gran mayoría con una importante inversión pública, al mismo tiempo se promueve este nuevo equipamiento para implantarlo en el mismo lugar que se pretende recuperar.

Menos aún si entramos a examinar otros aspectos que afectan a esta intervención, no por ello de menos importancia, como son: la diferente ubicación prevista en el PGOU del Intercambiador de Transporte -C-IB-IT-03 Paciano del Barco-, y, por otro lado, las condiciones de inundabilidad que se recogen en el “Estudio Hidráulico para la prevención de inundaciones y la ordenación de las cuencas de la Janda”.

La localización preferente del equipamiento o infraestructura destinado a Intercambiador de Transporte –con la que, dicho sea, se justifica la construcción del Intercambiador Metropolitano de Autobuses por la Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Chiclana– está indicada en la planimetría del PGOU incluida en la actuación 2-ARI-RU-PE-05 (Área de Reforma Interior de Renovación Urbana, con ordenación pormenorizada diferida del campo de fútbol municipal), donde se pretende la transformación del actual campo de fútbol municipal en un gran contenedor edificatorio singular de usos mixtos, capaz de dotar a la zona centro del municipio de nuevas actividades urbanas, “contribuyendo además a la recuperación y recualificación del frente al Iro en la zona de La Banda”.

En la ficha de esta actuación urbanística del PGOU se incluyen varios datos interesantes. En las Determinaciones de la Ordenación Estructural (OE), en su apartado III, Suelo Dotacional Público, prevé como sistemas generales incluidos en este ámbito el Intercambiador de Transporte C-IB-IT-03. Igualmente, en las Determinaciones de la Ordenación Pormenorizada Preceptiva, en su apartado VI, Determinaciones Vinculantes, recoge que “sobre la calle Paciano del Barco se propone el Intercambiador de Transporte C.IB.IT-03. PACIANO DEL BARCO”.

De estos datos se desprende claramente que el Intercambiador Metropolitano de Autobuses está preceptivamente vinculado al desarrollo de la actuación urbanística 2-ARI-RU-PE-05 –sobre el campo de fútbol municipal– y no en la acera de enfrente, como ahora se pretende construir, completamente fuera del ámbito de la actuación.

En el PGOU se incluye, además, como documento de cumplimiento el “Estudio Hidráulico para la prevención de inundaciones y la ordenación de las cuencas de la Janda”, donde se declara por parte de la Administración como “de altos riesgos de inundación las vegas del río Iro” (Art. 13.4.10.1 Normas Urbanísticas). Esto obliga al Ayuntamiento a tomar medidas de prevención en este tramo urbano con distintos proyectos para evitar este riesgo de inundación. Algunos de los cuales se han puesto en conocimiento a nuestro grupo.

En resumen, resulta al menos sorprendente que el Ayuntamiento haya permitido situar el Intercambiador de Autobuses en la margen del río en clara contradicción a lo propuesto en su propio PGOU y la prevención del riesgo de inundación donde se prevé se concentrarán numerosos vecinos usuarios del transporte público.

Sin duda un paso atrás en la esperanza por recuperar definitivamente el río Iro para la ciudad de Chiclana.



jueves, 11 de enero de 2018

Demandando una utopía



Lo primero que necesita nuestro río son actuaciones para garantizar la seguridad, pero bueno sería ir estudiando ya aspectos relativos al uso y disfrute de su cauce para acercarlo al ocio


IRO XXI | CHICLANA

No es nocivo para la salud y resulta hasta agradable y reparador el soñar, de vez en cuando, con nuestro río Iro. Más saludable aún cuando sueñas un río con una gran lámina de agua, lleno de personas y repleto de agua. Mientras dormitas esa fantasía, puedes ver a muchas pequeñas y diversas embarcaciones moviéndose entre sus aguas, conducidas por personas, jóvenes y mayores, todas con expresiones alegres disfrutando de los regalos que le ofrece la marisma chiclanera serpenteada por el cauce de un río limpio y repleto de vida. 
Pocas veces algún sueño se puede, con el tiempo, convertir en realidad y este puede ser uno de ellos. 

Parece evidente que lo primero que necesita nuestro rio son actuaciones que tengan como propósito garantizar , con seguridad razonable, la protección de la ciudad ante las avenidas, las riadas con las que en ocasiones se perturban nuestras vidas en la ciudad. Las infraestructuras encaminadas a conseguir limitar la posible inundabilidad adecuadamente, parece que están más que estudiadas y a la espera de encontrar financiación, la presa contra-avenidas y el crecimiento de muros en el cauce urbano deben garantizar por muchos años las posibilidades de nuevas riadas. Además parece que el ya evidente cambio climático, va más bien tendiendo a la escasez de lluvias por estas zonas del sur.

Bueno sería ahora el ir estudiando con sensatez, pero con ilusión y perseverancia, los aspectos relativos al uso y disfrute del cauce de nuestro río con el fin de acercarlo al ocio y regocijo del ciudadano.

Nos consta que en algún cajón de la oficina técnica municipal y no en el olvido, existe un anteproyecto elaborado por los técnicos municipales sobre la posible construcción de una presa infalible “clavada” en el lecho del río. Una descripción simple de una presa infalible podría ser la de un tubo de goma sellado por sus extremos e instalado atravesando un curso de agua, que se eleva mediante su llenado con aire y desciende, con rapidez, mediante el vaciado de su contenido.

El uso e instalación de este tipo de presas comenzó en Japón en 1964 y en la actualidad se encuentran en servicio más de 1000 de ellas; en España, que sepamos, las hay en Valencia, Gandía y Murcia. Desde entonces los sistemas han ido mejorándose tanto en su colocación como en la garantía de la goma, existiendo en la realidad varias patentes y diferentes marcas suministradoras.

En el anteproyecto observado y realizado por el Excmo Ayuntamiento, se propone instalarla aguas abajo de la depuradora de residuales y tendría una longitud de más de cincuenta metros, ocupando todo lo ancho del cauce del río. La decisión de elegir dicho emplazamiento no es otra que al conseguir una nueva lámina de agua, con suficiente calado, ésta se una e integre con el lago que actualmente limita el parque perturbado de la Longuera.

«HAY UN ANTEPROYECTO MUNICIPAL SOBRE LA POSIBLE CONSTRUCCIÓN DE UNA PRESA INFLABLE»

El aspecto que tendría el río una vez realizada esta infraestructura se lo hemos querido mostrar mediante la ilustración con la que desarrollamos este artículo. El tubo de goma se llenaría, mediante un pequeño compresor, cuando la marea alcanzara la pleamar y consecuentemente permitiría conservar el río “lleno” durante varios días con una línea de agua que podría llegar hasta el “Puente de la Concordia”. Se crearía un gran espacio en el que no solo se vería mejorada la estética del cauce, en la zona más céntrica de Chiclana sino que se habilitaría un grande y maravilloso espacio donde poder desarrollar actividades de ocio y navegación de pequeñas embarcaciones.

El vaciado del agua retenida se podría realizar en cualquier momento, aunque lo recomendable sería en el momento de comenzar la marea a bajar y estuvieran las aguas a ambos lados de la presa (tubo de goma).

Tal vez la característica más importante de esta presa inflable en cuanto a la seguridad ante avenidas es que posee un mecanismo automático y mecánico, (no necesita electricidad), por el cual se vaciaría en caso de avenidas, aunque estas fueran pequeñas. El “tubo de goma” quedaría rápidamente plegado, sin aire y por debajo de la cota del terreno natural del cauce.

Sabemos que casi todos los sueños se duermen, pero les podemos asegurar por propia experiencia, que algunos se viven.

Leer en EL PERIÓDICO DE CHICLANA. Nº 102. Pág. 22